Un enfoque alternativo sobre Las Artes del Fuego

“La arquitectura es la madre de todas artes” 

Mario Vitruvio Polión. DE ARCHITECTURA (Libro en 10 volúmenes comúnmente conocido como: Los Diez Libros de la Arquitetura de Vitruvio)

Siglos después, la sentencia del tratadista y arquitecto romano del siglo I a.c. pareciera tener vigencia. De hecho, en cierta forma ha signado e influido sobre infinidad de textos y teorías sobre materias afines. Sin embargo, esta afirmación debe entenderse en su contexto. Obedece más a los criterios platónicos del mundo grecolatino que a un análisis riguroso sobre una realidad histórica y científicamente comprobable a la luz de las herramientas que nos ha ofrecido la contemporaneidad.

Los pensadores de la antigüedad que hoy en día llamamos clásicos se enfrentaron a una ardua misión: establecer las bases para el análisis y la comprensión del mundo en su sentido más amplio y universal. La lógica fue el instrumento con el que dieron estructura al conocimiento. Los conceptos: teoría, análisis, síntesis, idea, clasificación, tesis, hipótesis, teorema, deducción, arte, ciencia, etc., son un legado de aquellos hombres.

Aún debemos demasiado a esos pioneros del saber, lo que no implica aceptar, sin cuestionamientos, verdades aparentes. Y es que son muchos los impregnados de romanticismo que observan ese período histórico como una suerte de Edad Dorada. Un estereotipo que tiene su contraparte en la consideración de la Edad Media como etapa obscurantista de la evolución cultural humana.

A pesar de reconocer que las diferentes disciplinas artísticas están estrechamente vinculadas, y han sido muchos los artistas que se desenvuelven de manera cómoda en diversos ámbitos, establecer relaciones de parentesco entre ellas resulta apenas un sofisma. Aunque es evidente que no hay artes madres, hijas o nietas; siguen prevaleciendo prejuicios respecto a las Artes del Fuego. Todavía hay quienes las consideran Artes Menores, quizá influidos por los aspectos objetables del legado clásico.

Hasta este momento, todo parece indicar que el ser humano empleó el fuego antes de ser Homo sapiens sapiens. Los científicos han establecido que tanto la especie Homo erectus como la especie Homo sapiens neanderthalensis, ambas extintas, conocieron y utilizaron el fuego. Gracias al grado de dominio de ese proceso químico podemos leer parte de la historia no escrita. Los términos Edad del Cobre, del Bronce, del Hierro, etc., así lo certifican.

El gran salto en la talla de piedra y el labrado de madera se dio gracias a las herramientas metálicas, de lo que dependió en gran medida la escultura y la arquitectura antigua. Por otra parte, la superficie de las vasijas de barro se decoraron con símbolos y pictogramas, con lo que se convirtieron en libros primigenios en los que se ensayó la escritura antes del uso del papel. Además, no sólo es relevante el rol de la vasija como superficie, sino también como volumen y más aún como contenedor, ya que todo envase implica la generación de un vacío. Esta noción de espacio como tema de trabajo tuvo entre sus primeros exponentes a los ceramistas. Más adelante, la estandarización del vacío daría origen a los sistemas de medidas basados en la capacidad que facilitarían el comercio.

Si a lo económico nos referimos, pudiéramos notar que las Artes del Fuego también estaban presentes cuando pasamos del trueque al dinero. A los orfebres debemos las monedas y los lingotes.

Bajo esta óptica y en términos generales, la fundición y soldadura de metales y la fabricación de cerámica y de vidrio anteceden a otras manifestaciones artísticas. Dicho sea de paso, los hallazgos provenientes de esos tiempos son indudablemente artísticos, para los primeros hombres no existía frontera entre lo útil y lo bello.

Pero el relevante papel ejercido por las Artes del Fuego no está únicamente relacionado con un pasado remoto. En cierta forma, fueron precursoras de la revolución industrial, pues los artesanos siempre han dominado los medios de producción en serie.

La medición precisa del tiempo por los orfebres que tomaron el camino de la relojería potenció el desarrollo de las ciencias. Los relojes son los primeros mecanismos de la automatización, antecedente de la programación de secuencias para un proceso.

Hacia el siglo XIX, debido a la industrialización, la mayoría de la población pudo adquirir las camas de hierro forjado, las vajillas de cerámica, los vasos y ventanas de vidrio. Todos estos bienes de uso común permitieron condiciones de asepsia que salvaron más vidas que la praxis médica de aquel entonces.

Tampoco podemos imaginar el mundo actual sin la influencia de las Artes del Fuego. Fue recientemente, ya entrado el siglo XX, cuando los artistas que ejercen en estas especialidades se independizaron de las consideraciones meramente funcionales y utilitarias, avanzando en el terreno de la especulación y conceptualización del Arte. La mayoría han sorteado con mucho éxito las vanguardias artísticas que han caracterizado estos tiempos. 

Pero el rol de las artes del fuego en la contemporaneidad merece un ensayo aparte, por muy breve que sea.

Roberto dos Santos Gonçalves

[Publicado por primera vez el 01/11/2001 en www.robertodossantos.net]

Acerca de roberto dos santos gonçalves, escultor [en Blog]

Arquitecto - Artista Visual (Escultor en Cerámica y Vidrio) www.robertodossantos.net
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